Durante ocho semanas, entre julio y septiembre, pudimos disfrutar de la residencia artística en el LAVA, donde también realizamos una mediación con público joven y adulto. La experiencia no ha podido ser más fructífera
Durante ocho semanas, entre julio y septiembre, pudimos disfrutar de la residencia artística en el LAVA, donde también realizamos una mediación con público joven y adulto. La experiencia no ha podido ser más fructífera